Volví de un viaje con varios problemas serios, en pleno agosto.
Creía que sólo encontraría suplentes, pero me atendieron titulares, tanto de general como de traumatología y con ganas de arreglarlo: visita, bajada a radiografía y resonancia; vuelta a visita, con valoración, recetas e instrucciones. Médicos excelentes y personal de atención muy amables.
De aquella mañana, no salí ya curado, pero con todo controlado y sin angustias.
¡Gracias por estar al pie del cañón!








































